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Originalidad al poder

Fecha: 
01/08/2013

Agosto: tiempo de fiestas. Se acerca Nuestra Señora y, con ella, muchos pueblos se preparan para desconectar y disfrutar unos días.

Por mi experiencia, y tras 14 años cubriendo especiales de muchas localidades, he llegado a la conclusión de que el dinero no es condición sine qua non de unas buenas fiestas. No en vano, las que celebran los pueblos pequeños son siempre las más auténticas

Hay cientos de sitios en esta Comunidad en los que el lema es “la imaginación al poder”. Las peñas, la gente y la tradición, junto con el hecho de que cada vecino da lo mejor de sí mismo, logra que año tras año, las fiestas sean la fecha clave.

Pondré como ejemplo las fiestas de San Llorente, localidad cercana a Saldaña (Palencia) de apenas 80 habitantes. Como en muchos otros pueblos, los vecinos de San Llorente olvidan que no tienen presupuesto, ni medios, ni perspectivas de tenerlos algún día cercano. Pero les da igual: cuando llegan estas fechas, su único objetivo es animar la vida cotidiana de su entorno, congregarnos a amigos, vecinos y familiares para hacernos olvidar los problemas y pasar unos días muy especiales.

En esas verbenas de los pueblos pequeños, uno logra desenfadarse al cien por cien, y desprenderse de toda preocupación. Todo ese ambiente tan positivo se alcanza gracias a las peñas, asociaciones, empresas y, cómo no, al Ayuntamiento, que en estos lugares sí es cercano a los suyos. 

Los peñistas, por ejemplo, se rascan el bolsillo -sí, el suyo propio- para poder traer charangas y organizar actividades. Se rascan el bolsillo y se exprimen las ideas, porque si algo se derrocha en las fiestas de estos pueblos es la imaginación.  Los recortes están haciendo que muchos municipios que antes gozaban de un presupuesto cómodo, aprendan ahora a imaginar más y gastar menos.

Espero que iniciativas de municipios como San Llorente inspiren a otros que, a pesar de contar con mayor presupuesto, celebran sus fiestas sin pena ni gloria. Por ejemplo, eligiendo grupos musicales que no aportan nada a nadie y ni siquiera atraen a la ciudadanía, o programando actividades poco originales y sin ningún reclamo popular.

Tipo: 
Editoriales